Cambiamos nuestro
Punto de vista
A cada segundo,
Pero Hitler,
El fue un hombre que siempre
Tuvo el mismo punto de vista.
Me ahogo en mi propia ansiedad,
Pero sus labios se llevaron los míos
Y ahora no puedo gritar de soledad;
Y la inmisericordia del verano
Se lleva mi cuerpo.
El sudor y el calor
Tapan superficialmente cada trozo de mi gastada
Pero joven persona.
El hombre juega
A bailar con las mujeres hejeres:
Las mueve,
Levanta sus delicados vestidos,
Las besa,
Pero ellas nunca vieron salir el arma de su saco
Para matarlas de boca para abajo.
Belén Ros Benítez
