Los yunques colgados en mis ojos
Me deslizan delicada y brutalmente
Contra el suelo,
Mientras Él se burla de mi débil
E inocente cuerpo.
Debí pensar dos veces
Antes de haberte mordido el dedo
Tantas veces.
La ciudad
Está
Ardiendo, y
Nacerá ante los ojos del
Delfín
Rojo
Oscuro.
Belén Ros Benítez
