El humo que recorre mi garganta
Se atasca en el esófago
Al deslizar tu lengua dentro de mi boca
Con un suave y delicado
Beso.
La oscuridad de tus ojos
Regocijándose en el temblor.
Soledad y necesidad
Ocultan delicadamente
El amor que nunca sentimos.
Deja caer lo verdadero sobre mi,
No aparentes,
Como un cigarrillo.
La fascinación entre las piernas
Es el sentimiento mas barato,
Y me permite ver
El baile detrás de tu ego.
Belén Ros Benítez
Los yunques colgados en mis ojos
Me deslizan delicada y brutalmente
Contra el suelo,
Mientras Él se burla de mi débil
E inocente cuerpo.
Debí pensar dos veces
Antes de haberte mordido el dedo
Tantas veces.
La ciudad
Está
Ardiendo, y
Nacerá ante los ojos del
Delfín
Rojo
Oscuro.
Belén Ros Benítez
"People are so fucking dumb. Nobody reads anymore, nobody goes out and looks and explores the society and culture that they were brought up in. People have attention spans of 5 seconds and as much depth as a glass of water"
- David Bowie
¿Es este Satanás
Quien se está apoderando de mi cuerpo
Y me está dejando sin aliento
Exprimiendo mis pulmones,
Dejando que la sangre fluya
Por todo mi cuerpo
Convirtiéndolo en latidos
Suaves e inocentes? ,
¿O es este Cristo
Que con su celestial locura
Destroza mi cuerpo
Y lo arrastra hacia el fuego?
Y los conejos se convertirán en árboles
Luego de que Midas transforme sus entornos
En oro.
Las bellas damas danzarán,
Y el agua que se deslizará hacia sus bocas
Será su entrada al purgatorio
Y a la vida
Que siempre debieron tener.
Belén Ros Benítez
Cambiamos nuestro
Punto de vista
A cada segundo,
Pero Hitler,
El fue un hombre que siempre
Tuvo el mismo punto de vista.
Me ahogo en mi propia ansiedad,
Pero sus labios se llevaron los míos
Y ahora no puedo gritar de soledad;
Y la inmisericordia del verano
Se lleva mi cuerpo.
El sudor y el calor
Tapan superficialmente cada trozo de mi gastada
Pero joven persona.
El hombre juega
A bailar con las mujeres hejeres:
Las mueve,
Levanta sus delicados vestidos,
Las besa,
Pero ellas nunca vieron salir el arma de su saco
Para matarlas de boca para abajo.
Belén Ros Benítez